Cronología

Infancia y formación

1819

26 de junio: nace en el barrio de Monserrat, en Buenos Aires. Es hija de José María Manso, ingeniero nacido en Málaga, y de Teodora Cuenca, porteña de ascendencia española.

1824

La Escuela de Monserrat se transforma en un colegio de enseñanza superior.

Juana concurre a esta escuela durante su infancia.

1825-1826

A los seis años aprende a leer por sí misma, preguntando por las letras y combinando sus sonidos. En una carta a Sarmiento de febrero de 1868, recuerda su temprana afición por la lectura y las dificultades que experimentaba con el aprendizaje sistemático del alfabeto en la escuela.

1827

Nace su hermana Isabel.

 

1828-1829

Juana comienza a estudiar francés y escribe sus primeros versos.

Durante su infancia, estudia piano con Pedro Esnaola y canto en la Academia de Antonio Picazzarri. La música ocupa un lugar importante en su formación.

Acompaña a su padre a conciertos y tertulias, y también declama poemas en reuniones.

En 1829, Juan Manuel de Rosas asume el gobierno de la provincia de Buenos Aires.

José María Manso, de ideas unitarias y vinculado a Bernardino Rivadavia, sufre las persecuciones del rosismo contra sus opositores políticos. Finalmente la familia deberá emigar.

 

Exilio y primeras experiencias educativas

1834

Es posible que la familia ya se encuentre exiliada en Montevideo. La fecha precisa de su salida de Buenos Aires continúa siendo objeto de discusión.

Publica su primera traducción, El egoísmo y la amistad o los efectos del orgullo, en la Imprenta de los Amigos, Montevideo. La obra aparece firmada como «Una joven argentina». En la dedicatoria dirigida a las jóvenes porteñas, Juana evoca Buenos Aires y la patria desde la distancia.

1836

Publica Mavrogenia o la heroína de Grecia, traducción de la obra de Jean François Ginouvier. La dedica a Pascuala Beláustegui de Arana, quien había presidido la Sociedad de Beneficencia de Buenos Aires. La traducción se edita en Montevideo y también en Buenos Aires durante ese año.

1840

La casa familiar en Buenos Aires es confiscada y vendida en subasta pública.

Juana promueve la confección de una bandera bordada por niñas porteñas, que es enviada al general Lavalle.

1841

Crea en su casa el «Ateneo de Señoritas», una escuela para niñas con una propuesta pedagógica innovadora. Su método busca desarrollar el razonamiento mediante la escritura y la comprensión de distintas materias, en lugar de limitarse a la repetición mecánica. El programa incluye lectura, escritura, aritmética, gramática castellana, francés, inglés, piano, canto y dibujo.

El 25 de mayo presenta el poema Lamentos de la República Argentina, bajo la forma de una mujer en el Certamen Poético celebrado en Montevideo. El poema se publica ese año de forma anónima en el volumen del certamen.

El 30 de julio se publican en El Nacional, n.º 793, «Recuerdos de la infancia» y «El Rosario».

El 4 de agosto publica «La mujer poeta», en El Nacional, n.º 797.

El 18 de agosto publica «El ciprés», en El Nacional, n.º 809.

Juana Manso publica en El Nacional de Montevideo el poema «A la muerte del joven poeta Adolfo Berro», el 6 de octubre, n.º 849.

Entre Montevideo y Río: escritura y acción educativa

1842

Ante el avance de las fuerzas de Manuel Oribe, aliado de Rosas, la familia se traslada a Río de Janeiro.

Juana da clases particulares de castellano y francés a familias acomodadas.

El 3 de junio anuncia la apertura del Colegio Santa Clara, una escuela para niñas instalada en su casa, en la calle de Arcos n.º 8. Su programa combina las materias básicas con geografía, cosmografía, historia, idiomas extranjeros, danza, piano y canto.

Escribe Fragmento. Sobre una momia egipcia que se halla en Río de Janeiro, publicado en abril en El Nacional de Montevideo.

La familia recibe en su casa de Río de Janeiro a Bernardino Rivadavia, también exiliado. Juana le dedica una composición poética y, el 1.º de enero de 1843, Rivadavia le responde en una carta en la que agradece el poema

1843

El Colegio Santa Clara se traslada a la calle d’Ajuda y continúa sus actividades con un programa que incluye la enseñanza del francés y del italiano, además de evaluaciones periódicas.

Desde Río de Janeiro, envía a El Nacional de Montevideo los poemas «Una lágrima para ella» y «Una tumba», publicados bajo el título «Varias composiciones inéditas».

Hacia fines de ese año, la familia regresa a Montevideo.

1844

En Montevideo es nombrada directora de una escuela para niñas.

Redacta el Manual para la educación de niñas, que el gobierno de Melchor Pacheco y Obes manda imprimir.

Entabla amistad con Juan Bautista Cúneo, militante de la Joven Italia, y se vincula con los círculos de exiliados italianos que defienden la unidad y la libertad de Italia.

Publica Una armonía. Homenaje de amistad al Sr. Don Juan Bautista Cúneo, una oda poética de 298 versos dedicada a Cúneo y concebida como un canto a Italia y a los ideales de unidad, libertad y democracia.

La familia regresa nuevamente a Río de Janeiro.

En el Teatro São Pedro de Alcântara conoce al violinista y compositor portugués Francisco de Sá Noronha, con quien se casará el 4 de julio de 1845.

Viajes, escritura y actividad artística

1845

El 4 de julio se casa con Francisco de Sá Noronha, violinista y compositor portugués, en Río de Janeiro.

El 31 de octubre, ambos embarcan en el vapor S. Salvador rumbo a los puertos del norte de Brasil para realizar una gira artística.

Durante ese período, Juana pierde un hijo.

1846

En febrero, el matrimonio parte hacia Estados Unidos. El 3 de abril llega a Filadelfia, después de un viaje de cuarenta días.

Pocos días después viajan a Nueva York, donde Noronha realiza presentaciones.

El 29 de abril, el New York Daily Tribune publica una nota biográfica sobre Noronha escrita por Juana.

En mayo, durante un concierto en Nueva York, acompaña a su esposo al piano en circunstancias difíciles, experiencia que más tarde relatará en el Manuscrito de la madre.

Comienza a escribir Misterios del Plata, novela inspirada en la situación política argentina.

Durante cinco semanas permanece en Cape May mientras Noronha viaja a Washington para realizar presentaciones. Aprovecha su estadía para observar la sociedad estadounidense.

El 13 de octubre nace su hija Eulalia.

1847

Escribe la letra del oratorio Cristóbal Colón, con música de Noronha. La obra se presenta en Filadelfia y se publica ese año en una edición en inglés: Columbus, An Oratorio, in Three Parts.

Profundiza su interés por la educación y las cuestiones sociales. Visita instituciones para personas ciegas y sordas, casas de refugio y penitenciarías, y conoce el movimiento abolicionista. Estas experiencias aparecerán posteriormente en sus escritos de viaje.

En octubre, la familia viaja a Cuba, donde Noronha obtiene una mejor recepción como músico.

Juana entabla amistad con la condesa de O’Reilly.

Comienza a escribir el Manuscrito de la madre, diario dirigido a su hija Eulalia, en el que registra sus experiencias de viaje, las dificultades económicas y la vida familiar.

1848

En marzo nace su segunda hija, Herminia, en La Habana.

En febrero se estrena en esa ciudad El huérfano, drama en verso dedicado a la condesa de O’Reilly.

Juana escribe sus Recuerdos de Cuba, en los que describe la isla, sus costumbres y la hospitalidad de sus habitantes.

Hacia finales del año, la familia deja Cuba y regresa a Estados Unidos, desde donde emprende el viaje de regreso a Brasil.

Escritura, teatro y emancipación de la mujer

1849

Se establece en Niterói, en la fortaleza de Gragoatá.

Finaliza Misterios del Plata.

Se le atribuye el argumento de Elvira la Saboyarda, zarzuela con música de Francisco de Sá Noronha, presentada en un teatro de Río de Janeiro y bien recibida, según Velasco y Arias.

1850

La familia Morel, drama-vaudeville inspirado en Los misterios de París, de Eugène Sue, se representa en Porto Alegre el 5 de mayo, después de su presentación inicial en Salvador de Bahía.

1851

El 23 de julio, se estrena Esmeralda, drama basado en personajes de Nuestra Señora de París, de Víctor Hugo, con música de Francisco de Sá Noronha. La obra se presenta en el Teatro São Pedro de Alcântara, en una función de gala a la que asisten el emperador Pedro II y la emperatriz.

Publica el ensayo O casamento (El matrimonio) en O Periódico dos Pobres, el 9 de octubre.

1852

Funda y dirige O Jornal das Senhoras, periódico dedicado a las mujeres, cuyo primer número aparece el 1 de enero.

Publica por entregas Misterios del Plata en ese periódico, entre el 4 de enero y el 4 de julio.

El 13 de mayo se estrena A Saloia, obra dramático-musical con música de Francisco de Sá Noronha.

Publica por entregas A mulher do artista (La mujer del artista) en A Imprensa, entre el 17 de octubre y el 24 de diciembre.

Entre Buenos Aires y Río de Janeiro

1853

Publica en A Imprensa, de Río de Janeiro, cuatro capítulos en portugués de A família do commendador, distribuidos en cinco entregas entre el 15 de enero y el 27 de febrero.

El 7 de junio se estrena O ditador Rosas e a Mashorca.

El 8 de octubre se representa As manias do século ou os rapazes de agora, en una función a beneficio de Juana.

Tras esta última representación, se separa de Francisco de Sá Noronha.

La caída de Rosas modifica el escenario político y abre la posibilidad de regresar a su patria, después de años de exilio y en medio de una situación personal y familiar difícil.

El 27 de octubre parte de Río de Janeiro con sus dos hijas rumbo a Montevideo. El 29 de noviembre llega a Buenos Aires.

Publica artículos sobre educación y emancipación de las mujeres.

La Sociedad de Beneficencia rechaza su ofrecimiento para ejercer como maestra.

1854

Funda y dirige Álbum de Señoritas. Periódico de Literatura, Modas, Bellas Artes y Teatros, una publicación en la que aborda cuestiones de educación, emancipación de las mujeres y organización social.

Publica allí, por entregas, La familia del Comendador, novela que también aparece ese año en su primera edición en libro, impresa por J. A. Bernheim

1855

Regresa a Río de Janeiro con sus hijas.

Toma clases de declamación con un maestro francés, formado en el Conservatorio de París.

El 15 de julio debuta como actriz en el Theatro do Gymnasio Dramático, en la obra A atriz, o theatro e os doidos. 

Luego pasa a actuar en el Teatro São Pedro, junto a la compañía dirigida por Emílio Doux.

1856

Francisco de Sá Noronha regresa de Europa en noviembre. Juana y Francisco se reconcilian y retoman su relación y sus actividades teatrales.

Juana pasa a integrar la compañía del Teatro São Pedro de Alcântara, dirigida por João Caetano dos Santos.

El 17 de mayo, la prensa destaca su labor como actriz y anuncia una función a su beneficio en el Ginásio Dramático.

Publica As consolações, impresa en la Imprenta Dous de Dezembro, de su amigo Paula Brito, y dedica la obra a su amiga, la actriz Gabriella Da Cunha De Vecchy.

1857

El 6 de enero se anuncia la venta de As consolações.

El 7 de marzo, su hija Eulalia recita en el Teatro Santa Teresa un monólogo escrito por Juana para solicitar el apoyo del público.

El 10 de julio vuelve a la compañía del Theatro do Gymnasio Dramático.

El 22 de septiembre publica en el Correio Mercantil una carta en defensa de Valentín Alsina y João Carlos Gomes, en la que plantea la importancia de mantener buenas relaciones entre Argentina y Brasil.

El 3 de octubre publica en el Diário do Rio de Janeiro el artículo Um episódio da tyrannia de Rosas. Camilla O’Gorman.

Se anuncia una nueva representación de su drama O ditador Rosas e a Mas-horca, prevista para el 8 de octubre. La función se posterga por un problema de vestuario.

1858

El 11 de enero pronuncia un discurso en la apertura del Lyceu de Artes e Officios de Río de Janeiro.

El 19 de enero publica en el Diário do Rio de Janeiro la carta «Negócios do Rio da Prata», en la que critica un artículo aparecido en el Jornal do Commercio.

A fines de febrero viaja con Francisco de Sá Noronha y sus hijas a Bahía, como parte de la compañía del Theatro do Gymnasio Dramático.

En octubre comienza a publicar el folletín Páginas da mocidade: memórias das guerras civis do Rio da Prata de 1838 a 1841 en el Diário do Rio de Janeiro, entre el 28 de octubre y el 19 de noviembre, números 287 a 308.

Retorno a Buenos Aires. La escuela mixta

1859

A comienzos de enero, desde Río de Janeiro, responde a José Mármol, quien le había ofrecido ayuda para el viaje de regreso y la posibilidad de conseguirle un puesto docente en Buenos Aires. En la carta, fechada el 7 de enero, describe los tres años y medio de dificultades que ha atravesado y expresa su deseo de ganarse el sustento de su familia mediante su trabajo.

Anuncia su despedida de los escenarios de Río de Janeiro. En febrero, ella y sus hijas parten rumbo al Río de la Plata.

De regreso en Buenos Aires, conoce a Domingo Faustino Sarmiento por intermedio de José Mármol. Ambos comparten sus preocupaciones por la educación popular y la instrucción de las mujeres.

Sarmiento la designa maestra principal de la nueva Escuela N.º 1, destinada a niños y niñas. Mientras se prepara el local, Juana debe concurrir a la Escuela Superior de la Catedral al Sud para familiarizarse con sus métodos y disciplina.

Los Anales de la Educación Común anuncian la creación de la Escuela de Ambos Sexos N.º 1, dirigida por Juana Manso y destinada a niños y niñas sin distinción.

1860

Participa en la inauguración de la Escuela Modelo de Buenos Aires, en la Catedral al Norte, donde distribuye sus poemas Al propagador de Escuelas, dedicado a Domingo Faustino Sarmiento, y otro en homenaje a Bernardino Rivadavia.

Colabora en los Anales de la Educación Común, donde Sarmiento publica informes sobre la Escuela Mixta N.º 1, dirigida por Juana Manso.

El 27 de noviembre pronuncia un discurso durante el acto de entrega de premios de la Escuela de Ambos Sexos, en el que promueve la creación de asociaciones parroquiales de beneficencia para apoyar a las escuelas. Sarmiento publica el discurso en los Anales de la Educación Común.

1861

Enfrenta críticas y hostigamiento por su labor al frente de la Escuela Mixta N.º 1.

En diciembre, la Escuela Mixta N.º 1 se traslada a la calle de la Independencia 307, después de permanecer cinco meses en la calle Estados Unidos 314. Juana Manso afronta con sus propios recursos los gastos de las mudanzas y parte del alquiler, una carga que compromete su ya reducido sueldo.

A pesar de las dificultades materiales, continúa desarrollando su propuesta pedagógica, que incorpora idiomas, lecciones orales, dibujo y canto, y promueve el desarrollo de la observación, la reflexión y las facultades intelectuales de los niños.

1862

Su cercanía con Sarmiento y el apoyo que recibe para impulsar sus reformas educativas contribuyen, según sus propios testimonios, a intensificar las críticas y resistencias que enfrenta.

Publica el Compendio de la historia de las Provincias Unidas del Río de la Plata, destinado al uso de las escuelas de la República Argentina, y dedica la obra a Bartolomé Mitre.

La matrícula de la Escuela Mixta N.º 1 alcanza los 140 alumnos. Juana solicita al Departamento de Escuelas una segunda ayudante, pero no recibe respuesta. Ante la falta de personal y la capacidad limitada del local, hacia fines de año suspende la clase de alfabetización y restringe la admisión de alumnos.

1863

Participa en las primeras Conferencias Pedagógicas de Buenos Aires. Aunque no es invitada a la primera reunión, asiste a la segunda, en la que se constituye la Sociedad Propagadora de Educación Primaria. Uno de los directores se opone a que firme el acta, pero otros asistentes la defienden.

Presenta Pedagogía filosófica, escrito en el que expone sus ideas sobre la educación y la instrucción. Propone adecuar la enseñanza a la naturaleza y las edades del niño, desarrollar sus facultades de manera gradual y superar las prácticas rutinarias de la escuela.

En una carta a Sarmiento, expresa las dificultades y resistencias que enfrenta al impulsar sus propuestas de reforma educativa.

 

1864

Funda, junto con Lope del Río, el periódico literario ilustrado La Flor del Aire, publicado en Buenos Aires entre marzo y abril. Escribe bajo el seudónimo Dolores y se ocupa de la sección de modas y de Mujeres ilustres de la América del Sud, dedicada a recuperar figuras femeninas de la historia. Entre sus artículos se encuentran el prólogo de esa sección, una semblanza de Encarnación Sanguinet de Varela y el texto satírico Viejos y Mozos.

Tras la breve experiencia de La Flor del Aire, decide fundar La Siempre-Viva, periódico literario ilustrado dedicado a las mujeres argentinas, cuya dirección y redacción asume.  La publicación, dedicada a la literatura, la educación, las modas, el teatro y las bellas artes, sostiene su defensa de la instrucción y la emancipación intelectual de las mujeres. Incluye una semblanza de Luisa Díaz Vélez de Lamadrid en la sección Mujeres ilustres de la América del Sud.

Publica en Buenos Aires el drama histórico La Revolución de Mayo de 1810, obra en cinco actos en la que recrea los acontecimientos revolucionarios y destaca la participación del pueblo y de las mujeres en la lucha por la libertad y la construcción de la patria.

El 21 de agosto participa en la inauguración del Círculo Literario de Buenos Aires, donde pronuncia un discurso sobre los principios que deben orientar los trabajos de la asociación. La institución la distingue como fundadora honoraria.

Intervención pública y pensamiento educativo

1865

En febrero publica en el diario La Tribuna el artículo La escuela de Flores, en el que critica la insuficiencia de los recursos destinados a la educación pública y advierte sobre el retroceso de la escolarización en Buenos Aires.

El 10 de abril, Domingo Faustino Sarmiento le escribe desde Lima en respuesta al artículo. Expresa su preocupación por las cifras educativas presentadas y alienta a Juana a continuar su lucha: «Escriba, combata, resista». La carta reafirma el vínculo intelectual entre ambos y recuerda la creación de la Escuela Mixta N.º 1, impulsada por Sarmiento y Bartolomé Mitre para que Juana pudiera ejercer la enseñanza pública.

El 30 de agosto reaparecen los Anales de la Educación Común, publicación fundada por Sarmiento en 1858 y suspendida en 1861. Juana Manso retoma la revista y asume su dirección, que mantendrá hasta su muerte en 1875. En su editorial de reanudación y en el artículo Instrucción Pública en la Provincia de Buenos Aires, denuncia la insuficiencia de los recursos destinados a las escuelas, la falta de iniciativa administrativa y la indiferencia social ante la educación.

A lo largo del año publica en los Anales artículos sobre la instrucción pública en las provincias, la asistencia y los costos escolares, la legislación educativa, la obligatoriedad de la enseñanza y experiencias pedagógicas extranjeras, entre ellas la escuela de Battersea, en Inglaterra. También divulga ideas educativas de Herbert Spencer y compara la situación escolar de la Argentina con la de Chile, Brasil y Massachusetts.

Durante el año, las autoridades disponen que las escuelas mixtas no admitan varones mayores de ocho años. Juana se opone a la medida, por considerarla contraria al principio de educación común que sostiene desde la creación de la Escuela Mixta N.º 1. En julio, varios alumnos deben abandonar la escuela; la medida afecta también la matrícula y provoca el retiro de otros estudiantes.

El 1 de septiembre renuncia a la dirección de la Escuela Mixta N.º 1. A las dificultades económicas y la falta de apoyo institucional se suma su desacuerdo con una disposición que considera contraria a sus principios pedagógicos. A partir de entonces, concentra su actividad pública y educativa en la dirección de los Anales de la Educación Común.

En este período se convierte al anglicanismo. Según relata María Velasco y Arias en Juana Manso, vida y acción, su amistad con el pastor W. Junor, cuyo colegio inglés le proporciona una posibilidad de contribuir al sostenimiento de su hogar, influye en su decisión. La autora cuenta que Juana es recibida en la comunidad anglicana en el templo de la calle 25 de Mayo, aunque no precisa la fecha exacta del episodio.

Mantiene su correspondencia con Sarmiento, quien continúa escribiéndole desde el extranjero.

1866

El 12 de abril inaugura sus Lecturas Públicas en la Escuela Normal de Buenos Aires con una exposición sobre la historia de los Estados Unidos. Sus intervenciones despiertan resistencias; en una de ellas, dedicada a la Reforma Religiosa en Europa, recibe advertencias para que no trate cuestiones religiosas y, en otra, le arrojan asafétida sobre la ropa. Desde La Tribuna responde a los ataques y reclama justicia.

Desde Lago Oscawana, Estados Unidos, Domingo F. Sarmiento dirige una carta al director de Correo del Domingo en defensa de Juana Manso, tras los insultos y las agresiones que recibe durante una lectura pública sobre la educación en los Estados Unidos. Sarmiento denuncia el trato que se le ha dispensado y reivindica su talento, su instrucción y su labor intelectual. Solicita que la carta sea publicada como reparación pública por el agravio sufrido.

Envía a Sarmiento el poema Tributo a Abraham Lincoln, fechado el 27 de mayo de 1865. Sarmiento lo incorpora a la segunda edición de Vida de Lincoln y solicita al poeta Henry W. Longfellow que traduzca los versos al inglés.

Visita la Escuela del Carmen, destinada a niñas negras y mulatas, y recibe un reconocimiento como miembro honorario de la Sociedad Fraternal, según consta en Anales de la Educación Común.

En agosto recibe la primera carta de Mary Mann, con quien inicia una amistad epistolar que se prolongará durante varios años.

El 11 de septiembre viaja por primera vez a Chivilcoy, invitada con motivo de la inauguración del ferrocarril. Allí establece vínculos con vecinos comprometidos con la educación y comienza a impulsar la creación de una biblioteca popular.

Posteriormente regresa con sus hijas para continuar el proyecto. Dona 144 libros de su biblioteca personal y organiza una conferencia pública para recaudar fondos, acompañada por música y una lectura literaria a cargo de Eulalia. También pronuncia un discurso frente a la estatua de Jesús realizada por Elías Duteil, en el que propone la creación de una biblioteca como complemento de la escuela y medio para extender la educación popular.

El 10 de noviembre se funda la Biblioteca Popular de Chivilcoy, que Juana propone llamar Biblioteca Sarmiento. La recaudación de la conferencia, de 3.800 pesos moneda corriente, se destina a la institución.

En diciembre no puede realizar la conferencia programada en Chivilcoy y decide viajar a Quilmes. Da una conferencia sobre educación y propone la formación de una Sociedad de Escuelas y una Biblioteca Pública.

Es designada para integrar una comisión encargada de seleccionar libros para la Biblioteca Popular de San Juan.

Continúa su labor como directora y colaboradora de Anales de la Educación Común, donde publica traducciones, estudios sobre legislación escolar, informes, correspondencia y textos pedagógicos. Entre los trabajos documentados de este año se encuentran Reflecciones, Estudios sobre la Legislación de Escuelas, Continuación, Resultado de los Exámenes de las Escuelas en 1865 en la ciudad, Primeras lecciones de composición y Ley de Escuelas Comunes. También aparecen sus lecturas públicas de Chivilcoy: Palabras con que Da. Juana Manso inició la planteación de una Biblioteca Pública en Chivilcoy y Lectura de Juana Manso en Chivilcoy. Despedida.

 

1867

El 16 de febrero publica en La Tribuna el artículo Premios en San José de Flores, en el que interviene en el debate sobre la educación.

El 27 de febrero publica en el mismo periódico Educación popular (Solicitada), donde continúa defendiendo la necesidad de extender y fortalecer la instrucción pública.

El 22 de marzo publica en La Tribuna el artículo Inspección General de Escuelas. A partir del informe de un inspector escolar, cuestiona la preparación de quienes tienen a su cargo la enseñanza, la falta de controles sobre la inspección y las concepciones restrictivas acerca de la educación. Defiende la formación de educadores competentes y sostiene que el progreso de la enseñanza requiere la acción conjunta del gobierno, la prensa y las asociaciones. También critica la influencia clerical en la educación pública y reivindica la educación común como fundamento de una sociedad republicana.

El 21 de abril vuelve a Chivilcoy para participar en las iniciativas destinadas a reunir fondos para la biblioteca popular. Allí realiza una lectura pública sobre las escuelas comunes. La segunda lectura, en la que se proponía leer su obra dramática Rosas, se ve interrumpida por las agresiones de quienes se oponen a su actividad. El episodio revela las resistencias que enfrenta su labor educativa y cultural.

El 27 de abril publica en La Tribuna el artículo Escuelas en la campaña, en el que aborda la situación de la educación fuera de los centros urbanos. El 2 de mayo aparece en el mismo periódico Sobre lo ocurrido en Chivilcoy, donde se refiere a los acontecimientos que rodearon sus lecturas públicas.

El 3 de mayo, Anales de la Educación Común publica la conclusión de su lectura en Chivilcoy, junto con otros escritos relacionados con la educación y las bibliotecas populares. Su trabajo en la localidad se inscribe en una concepción de la instrucción pública que promueve la participación de la comunidad y la creación de instituciones destinadas a facilitar el acceso al conocimiento.

El 9 de mayo publica en La Tribuna Sobre las Escuelas, y continúa interviniendo en la discusión pública sobre la organización y el sentido de la educación.

Participa activamente en la campaña presidencial de Domingo F. Sarmiento, promoviendo su candidatura y contribuyendo a difundir sus ideas y propuestas. Hace circular biografías, folletos y materiales políticos, convencida de que su llegada a la presidencia permitiría impulsar la educación pública y las transformaciones que el país necesitaba.

El 4 de septiembre fecha un fragmento de carta dirigido a Domingo F. Sarmiento, publicado en Anales de la Educación Común. La correspondencia con Sarmiento forma parte de un intercambio sostenido sobre los problemas y las perspectivas de la educación.

Durante el año continúa su labor al frente de Anales de la Educación Común, donde publica artículos, traducciones, reflexiones y estudios sobre educación, legislación escolar y organización de la enseñanza. Entre los trabajos documentados de 1867 se encuentran El Editor, Guía de Escuelas Jardines, Las Escuelas Públicas consideradas por la Medicina según el informe de la sociedad de doctores de Middlesex. Reflexiones, Los pensamientos de Horacio Mann, Rentas especiales para la educación, Consideraciones generales sobre la Ley de Escuelas, Escuela de Artes y Oficios, Escuelas en la Pampa, La educación del pueblo entre los armenios e Historia de la fundación de las Escuelas de Ambos Sexos en Buenos Aires.

También publica textos relacionados con la legislación y la organización escolar, como Ley de Escuelas Comunes, Escuelas Superiores y Chivilcoy, Sociedad de Escuelas Comunes. Estos trabajos muestran la amplitud de sus preocupaciones: desde la formación y las condiciones de las escuelas hasta el financiamiento de la enseñanza, la educación de la infancia y la creación de instituciones educativas.

El 31 de octubre, Anales de la Educación Común publica Lectura en Quilmes, correspondiente a la lectura pública que Juana Manso había realizado en esa localidad en diciembre de 1866.

El 29 de diciembre comienza a publicarse por entregas en El Inválido Argentino una nueva versión de Misterios del Plata, titulada Guerras civiles del Río de la Plata. Primera parte. Una mujer heroica, firmada con el seudónimo Violeta. La publicación continuará durante 1868, hasta el cierre del periódico.

1868

Durante los primeros meses del año continúa la publicación por entregas de Guerras civiles del Río de la Plata. Primera parte: Una mujer heroica, iniciada en diciembre de 1867 en El Inválido Argentino y firmada con el seudónimo Violeta. La publicación se interrumpe el 16 de marzo, al cerrar el periódico.

En febrero publica en El Inválido Argentino los números 58 y 59 de Las dos escuelas, una traducción en la que aborda la medicina y compara la alopatía con la homeopatía. El texto incluye resúmenes y adaptaciones destinados a facilitar su comprensión. Esta publicación retoma su interés por la homeopatía, que ya había difundido años antes en el Álbum de Señoritas, y muestra que sus preocupaciones intelectuales abarcaban también cuestiones relacionadas con la salud y la divulgación de conocimientos.

En abril, Domingo F. Sarmiento es elegido presidente de la República Argentina.

El 3 de octubre, pocos días antes de asumir el cargo, viaja a Chivilcoy acompañado por una comitiva de la que forma parte Juana Manso. La localidad lo recibe con celebraciones y, durante la visita, Sarmiento anuncia su programa de gobierno con una frase que se hará célebre: «Les prometo hacer cien Chivilcoy». La promesa expresa su intención de extender a otras localidades las iniciativas de progreso y educación que reconoce en Chivilcoy.

En el marco de su visita a Chivilcoy, Juana Manso ofrece una lectura pública a beneficio de los fondos de la Biblioteca Popular, cuya creación había impulsado en 1866. El texto, titulado Lectura Miscelánea para beneficio de los fondos de la Biblioteca Chivilcoy, se publica ese año en la Revista Argentina, dirigida por José Manuel Estrada, páginas 263-272.

El 4 de octubre escribe a Mary Mann una carta en la que relata el viaje, la recepción popular y sus impresiones sobre Sarmiento y los desafíos que lo esperan. La carta se publica en La Tribuna el 6 de octubre y constituye un testimonio directo de aquel acontecimiento.

Traduce y publica en los Anales de la Educación Común Lecturas sobre la educación, de Horace Mann, obra a la que incorpora un prólogo propio. La edición se publica en Buenos Aires, por la Imprenta Americana.

1869

En marzo publica en la Revista Argentina el artículo Elías O’Donnell. Self Made Man, en defensa de un antiguo conocido de su juventud en Montevideo. O’Donnell había suscitado burlas y críticas por sus afirmaciones sobre la cuadratura del círculo. Juana reconstruye su trayectoria intelectual y cuestiona que las dudas sobre sus planteos se conviertan en motivo de descalificación personal. Su intervención reivindica el talento, la perseverancia y el derecho a que las ideas sean examinadas sin que los prejuicios sustituyan a la reflexión. En esta defensa puede advertirse también una posible identificación con alguien que, como ella, había experimentado la incomprensión y la descalificación.

El 23 de julio, el Gobierno decide aumentar la subvención mensual que recibe por los 400 ejemplares de los Anales de la Educación Común, ya que la suma anterior apenas alcanzaba para cubrir los costos de impresión.

El 19 de agosto es nombrada vocal del Departamento de Escuelas, durante la presidencia de Domingo F. Sarmiento. El nombramiento le abre un espacio de intervención institucional en la educación pública, en un contexto en el que las mujeres tenían escasas posibilidades de ocupar cargos de esta naturaleza.

En noviembre, el Consejo de Instrucción Pública le encomienda examinar las escuelas infantiles de la ciudad de Buenos Aires. Entre el 15 de noviembre y el 21 de diciembre visita 26 escuelas infantiles y otras 7 escuelas subvencionadas, un total de 33 establecimientos. Examina a los alumnos y a las maestras, participa en actos de distribución de premios y en cierres del año escolar, y pronuncia discursos en representación del Consejo. Sus observaciones sobre la enseñanza y las condiciones escolares quedan registradas en un informe fechado el 11 de enero de 1870, publicado posteriormente en los Anales de la Educación Común con el título Informe sobre las Escuelas Infantiles. En el año Escolar de 1869.

Paralelamente, continúa su labor al frente de los Anales, donde publica estudios sobre la situación de la educación, la organización de las escuelas, los métodos de enseñanza y la formación del magisterio. En Movimiento de la educación en la República y en la Provincia de Buenos Aires examina las medidas adoptadas para extender la instrucción pública desde la llegada de Sarmiento a la presidencia. En otros artículos aborda problemas concretos de la enseñanza, como los métodos rutinarios de lectura, la construcción de edificios escolares y la organización de iniciativas educativas.

La formación de las maestras ocupa un lugar central en su actividad. Promueve las reuniones y conferencias del magisterio y participa en la organización de la Asociación de Preceptoras. En su discurso como presidenta de la asociación defiende la necesidad de que las docentes se organicen, intercambien experiencias y trabajen en común para mejorar la educación y fortalecer el reconocimiento de su profesión.

También dedica escritos a la reflexión pedagógica. En Utopías educacionistas y estragos del deletreo cuestiona prácticas de enseñanza que obstaculizan el aprendizaje; en Pedagogía filosófica, presentado en una conferencia de maestros, desarrolla sus preocupaciones sobre la educación. En la lectura dedicada a las maestras de escuelas infantiles expone principios de Pestalozzi y destaca la importancia de una enseñanza adecuada a la infancia.

El Gobierno le encarga traducciones de obras relacionadas con la formación cívica y la educación. Entre ellas se encuentran Sobre la libertad civil y el propio gobierno, de Francis Lieber, y el Curso graduado de instrucción en las escuelas públicas de Chicago para servir de modelo a las de la República Argentina. En la introducción de esta última obra, titulada A los maestros, se dirige a los docentes y plantea la necesidad de considerar la realidad argentina al incorporar experiencias de otros países. Traduce también Las leyes de la Naturaleza. Discurso pronunciado en la Asociación Nacional de Maestros en Cincinnati, del profesor John Young.

El 15 de septiembre escribe a Sarmiento para cuestionar el trato que reciben los traductores contratados por el Gobierno y la falta de procedimientos adecuados para revisar las obras antes de su publicación. La carta muestra su preocupación por las condiciones en que realiza su trabajo intelectual y por la responsabilidad de las instituciones que encargan y publican esas traducciones.

A lo largo del año, Juana continúa así una labor que combina la intervención directa en las escuelas, la formación de maestras, la difusión de nuevas ideas pedagógicas, la traducción de obras educativas y la participación en debates intelectuales de su tiempo.

A fines de 1869 llega a Buenos Aires Mary Gorman, una joven maestra estadounidense recomendada por Mary Mann y por el ministro argentino en Estados Unidos. Juana entabla amistad con ella y le enseña castellano, mientras se interesa por su incorporación a la educación pública.

Últimos años

1870

Durante el primer semestre organiza conferencias pedagógicas para maestras y continúa impulsando la formación docente y la profesionalización de la enseñanza. Promueve la organización de las educadoras y participa en las actividades de la Asociación de Preceptoras.

En una conferencia de maestras presenta una lectura sobre anatomía descriptiva, publicada bajo el título Lectura en la Conferencia de Maestras por la Señora Manso (autor Curvillier). La inclusión de conocimientos anatómicos en la formación docente amplía los contenidos de la enseñanza y da cuenta de una concepción de la preparación de las maestras que incorpora saberes científicos.

Su labor despierta fuertes resistencias. Distintos sectores cuestionan sus propuestas sobre las escuelas mixtas, la educación de las niñas y la intervención del Estado en la enseñanza. También recibe críticas por sus iniciativas de formación docente y sus posiciones en favor de una educación laica. En Historia de las Conferencias Pedagógicas desde 1863 hasta 1870. Por un testigo ocular, publicada en los Anales de la Educación Común, relata con amarga ironía las hostilidades, los ataques personales y las intrigas que afectan la vida escolar y el funcionamiento del Consejo de Instrucción Pública. Frente a estas dificultades, encuentra refugio en la lectura de Charles Dickens, a quien considera un «médico del alma».

Cuando Mary Gorman, a quien Juana había conocido el año anterior, se niega a trasladarse a San Juan por razones de seguridad, Juana la apoya y procura encontrarle un puesto en Buenos Aires. Finalmente, Gorman es nombrada directora de la Escuela Primaria N.º 12. Tras cinco meses sin percibir su sueldo, renuncia.

Llegan al país las maestras estadounidenses Fanny Wood y las hermanas Anna e Isabel Dudley, destinadas inicialmente a San Juan. Ante las advertencias sobre la inseguridad en el interior, deciden no trasladarse. Juana interviene para que puedan permanecer en Buenos Aires y sean contratadas allí con los mismos sueldos previstos para su destino original. En julio, las maestras abren en Buenos Aires un jardín de infantes, iniciativa que muestra su voluntad de continuar desarrollando su labor educativa en el país.

Es nombrada miembro honorario del Círculo Literario, presidido por Alejo Avelleyra, y recibe reconocimientos de asociaciones educativas de Montevideo y Mendoza.

Publica artículos en defensa del proyecto de matrimonio civil en El Inválido Argentino y en la Revista Argentina. En los Anales de la Educación Común publica Historia de la Educación Pública en la Ciudad de Buenos Aires, Escuelas Dominicales de la Comunidad Americana, Escuelas Superiores de Niñas y Escuelas Jardines, Movimiento de la Educación en 1870 y Exámenes en las escuelas. También publica el Reglamento de las Escuelas Infantiles de la Ciudad de Buenos Aires y el Programa para el Concurso de Oposición de Señoras a la Escuela de Ambos Sexos N.º 7 de Buenos Aires, y traduce Lecciones sobre objetos para los maestros y los padres, de N. A. Calkins.

1871

A lo largo del año continúa publicando las Mesas del editor en los Anales de la Educación Común. En estos editoriales expresa sus posiciones sobre los problemas políticos y sociales de su tiempo, con críticas firmes y, a menudo, mordaces hacia las autoridades y las decisiones que considera perjudiciales para el progreso del país. Sus intervenciones muestran que concibe la educación como parte de un debate más amplio sobre las responsabilidades del Estado y la construcción de una sociedad ilustrada.

Durante los primeros meses de 1871, la fiebre amarilla azota Buenos Aires. En los Anales de la Educación Común, Juana Manso describe la magnitud de la tragedia y denuncia sus consecuencias sobre la población y la vida educativa. Señala que las escuelas y los colegios han cerrado, mientras la epidemia deja niños muertos, huérfanos y familias devastadas.

En la Mesa del editor del 10 de abril, convierte la tragedia sanitaria en una denuncia del abandono de la educación popular. Cuestiona que se hayan negado recursos a la instrucción del pueblo mientras se gastan enormes sumas en afrontar las consecuencias de la epidemia. También critica a las autoridades por difundir disposiciones higiénicas que gran parte de la población no puede leer ni comprender. Para Juana, la educación permite conocer las leyes naturales, comprender los principios de higiene y fisiología y prevenir enfermedades. Su intervención expresa con firmeza una convicción que atraviesa toda su obra: la educación pública es una responsabilidad fundamental del Estado y una condición necesaria para el progreso de la sociedad. En sus intervenciones en los Anales, sostiene sus ideas con firmeza y recurre a una crítica mordaz de las autoridades y de las políticas que considera contrarias al bienestar colectivo.

La epidemia también se lleva a Fanny Wood, maestra estadounidense de la Escuela Graduada N.º 1 y amiga de Juana. En los Anales, Manso lamenta su muerte y recuerda que esperaba poner en práctica un curso regular graduado con los recursos que tenía a su alcance. Destaca su juventud, su compromiso con la educación y su voluntad de contribuir al progreso del país, lejos de su tierra y de sus afectos.

El 29 de mayo de 1871, Nicolás Avellaneda le comunica que el Gobierno ha resuelto nombrarla integrante de la Comisión Nacional de Escuelas, encargada de intervenir en la distribución de libros y útiles escolares. Juana es la única mujer designada para integrar esta Comisión.

Ese mismo año es nombrada vicedirectora interina de la Escuela Graduada N.º 1. Durante su gestión decide suprimir la enseñanza del Catecismo de Astete. Los informes de los inspectores cuestionan severamente su actuación y Juana responde denunciando públicamente la situación en los Anales de la Educación Común.

1872

En 1872, Juana Manso colabora como corresponsal en el periódico América Ilustrada, dirigido por Juan Ignacio de Armas y editado en Nueva York. En la sección «Correo del Plata», sus cartas abordan cuestiones políticas y sociales de la Argentina y de América, como la lucha por la independencia de Cuba, la libertad religiosa, la Exposición Nacional de Córdoba de 1871, las ferias de la Recoleta y la educación. A través de estas intervenciones expresa sus ideas políticas y sus convicciones sobre la educación, la libertad de conciencia y la unidad americana.

Es cofundadora de la Sociedad Pestalozzi, inicialmente llamada Sociedad de Educación. Sus integrantes crean el periódico Educación Moderna, destinado a difundir nuevas ideas pedagógicas.

A lo largo del año continúa publicando las Mesas del editor en los Anales de la Educación Común. En estos editoriales interviene en los debates públicos y formula críticas firmes y, a menudo, mordaces. Entre los temas que aborda se encuentra el funcionamiento del Consejo de Instrucción Pública.

1873

Los Anales de la Educación Común son retirados de circulación durante cinco meses. Juana cuestiona duramente la medida y denuncia que el Consejo de Instrucción Pública la adoptó durante su ausencia y sin respetar el quórum establecido.

Publica un análisis crítico del Proyecto de Ley Orgánica del Dr. Malaver, uno de sus principales adversarios dentro del Consejo. También traduce y continúa publicando en los Anales una selección de los informes de Horace Mann.

1874

Ya enferma y retirada en su casa de Belgrano, Juana encuentra cierto alivio a su soledad en la amistad con su joven y talentosa alumna Carmen V. Campero. En noviembre de 1874 publica en los Anales de la Educación Común la traducción que Carmen realiza del cuento El valor de media corona (Evening at Home).

En una carta a su alumna, Juana expresa la tristeza que le provoca la separación y reflexiona sobre el sacrificio que exige la resignación:

Querida China: la resignación es una virtud, pero ella, como toda virtud, sólo se adquiere a costa de sacrificio…

A lo largo del año continúa publicando escritos sobre educación y cuestiones sociales en los Anales de la Educación Común. En marzo aparece Bibliotecas Populares en Lengua Castellana; en julio, Los maestros y las maestras; y en noviembre, Exámenes anuales.

En sus últimos editoriales continúa defendiendo cuestiones que habían ocupado un lugar central en su trayectoria, como la educación de las mujeres y la primera infancia. En diciembre de 1874, a propósito del folleto La educación del pueblo, de José Pedro Varela, reflexiona sobre la necesidad de que las mujeres reciban una educación que les permita desenvolverse de manera autónoma y afrontar las responsabilidades de la vida familiar y económica:

La mujer tiene necesidad de aprender muchas cosas mas que el hombre, porque este basta con que aprenda una carrera; pero ella tiene necesidad de prepararse tanto para hacer el viaje sola, como acompañada.

Ese mismo mes publica en los Anales una Mesa del Editor y el Proyecto de Reglamento de las Escuelas Infantiles de la Ciudad de Buenos Aires, presentado originalmente al Consejo de Instrucción Pública en 1870, pero que no había sido considerado para su estudio y aplicación. Su publicación retoma una propuesta que Juana había defendido años antes para organizar la educación de la primera infancia.

1875

En febrero de 1875, en su editorial Escuelas Jardines. Sus comienzos, desarrollo y resultado, publicado en los Anales de la Educación Común, Juana transcribe un fragmento de La Alemania Contemporánea, de Bourleton, dedicado a estas instituciones. A partir de ese texto, reflexiona con amargura sobre la indiferencia y el desconocimiento de los gobernantes en materia de educación de la primera infancia. Sostiene que el propósito de la enseñanza inicial no debe ser enseñar a leer y escribir a edad temprana, sino favorecer el desarrollo integral de la niñez y preparar sus facultades para asimilar los conocimientos.

En marzo publica una nueva Mesa del editor en los Anales de la Educación Común. En ella critica la situación de la instrucción pública y cuestiona la organización de sus autoridades. También se detiene en la educación de las mujeres: considera necesario ofrecerles una formación más adecuada a las exigencias de la vida moderna, que les permita acceder a otras ocupaciones y ganarse la vida. Su reflexión pone de manifiesto que la educación femenina no debe limitarse a la preparación para la docencia ni a las tareas tradicionalmente asignadas a las mujeres.

En abril, su estado de salud ya no le permite continuar con su labor y Augusto Krause la reemplaza en la edición de los Anales de la Educación Común.

La muerte de Juana Manso

En sus últimos días, Juana se niega a recibir los últimos sacramentos de la Iglesia católica, fiel a sus convicciones religiosas. Según los testimonios de la época, había sido advertida de que, si no accedía a esa exigencia, podrían negarle sepultura en los cementerios católicos de la Chacarita y la Recoleta. Ante la negativa de la parroquia de la Concepción a recibir sus restos, su amigo, el pastor Guillermo D. Junor, gestiona su entierro en el Cementerio Británico.

El 24 de abril, a las cuatro de la tarde, mientras Juana Manso fallece, Augusto Krause dirige a los alumnos de la Escuela Normal una alocución en favor de desterrar las penas y los castigos de la escuela. El texto se publica en Anales de la Educación Común, junto con una nota sobre el fallecimiento de Juana.

El entierro tiene lugar el domingo 26 de abril. Entre quienes acompañan el cortejo se encuentra Juana Manuela Gorriti, quien lleva flores para despedir a la educadora.

En su discurso de despedida, Junor recuerda una de sus últimas conversaciones, en la que Juana había expresado su temor ante el avance del jesuitismo en su patria y la posibilidad de tener que buscar otra tierra donde descansar:

Viendo los progresos que hace el jesuitismo en mi patria, no puedo menos que temer, que tendré antes de mucho, que buscar lugar en otra tierra donde dar descanso a mis huesos. Si hasta ahora tantas persecuciones y aflicciones he experimentado, ¿qué suerte será la que me reserva el porvenir? Los hombres son indiferentes y las señoras fanatizadas y regimentadas por los jesuitas.

Junor propone como epitafio:

Aquí yace una argentina que en medio de la noche de indeferentismo que envolvía a su patria, prefirió ser enterrada entre extranjeros, antes que dejar profanar el santuario de su conciencia por los impostores de sotana.

El testimonio fue publicado en los Anales de la Educación Común de 1875, n.º 9.


 
Biografía breve
Juana Manso, una mujer fuera de lo común   LEER