
Para Juana Manso, aprender sirve
para conocer y entender el mundo,
y también para poder elegir
cómo vivir mejor en él.
Aprender nos ayuda a conocernos,
a disfrutar de las cosas que nos gustan,
a cuidarnos de lo que no nos hace bien,
a llevarnos mejor con los demás
y a encontrar maneras de ser útiles.
Juana dice que no es lo mismo
saber cosas
que saber para qué
y cómo usarlas.
Por eso piensa que la educación
no es solo juntar conocimientos,
sino aprender a pensar
qué hacemos con lo que sabemos
y para qué nos sirve.
Cree que la educación
hace libres a las personas
y las ayuda a vivir mejor.
Por eso defiende que todos los niños,
sin importar de dónde vengan,
tengan el mismo derecho
a recibir una educación
que los ayude a crecer.
✒︎
Para seguir pensando
¿Aprendiste alguna vez algo importante
fuera de la escuela?
¿Qué cosas aprendiste
que te ayudan todos los días?
¿Creés que aprender puede cambiar
la forma de ver el mundo?
Para Juana, aprender era una forma de ser libre.
Ahora es tu turno de pensar.

Para Juana Manso, aprender a leer
y disfrutar de la lectura
era una de las cosas más importantes
que podía dejarnos la escuela.
Porque cuando una persona sabe leer,
puede aprender sola, hacerse preguntas,
buscar respuestas
y conocer el mundo
a su propio ritmo.
En los libros encontramos muchísimas cosas.
Podemos conocer cómo vivían las personas
hace mucho tiempo,
qué soñaban,
historias tristes y alegres,
aventuras
y personajes que nos hacen reír
o emocionarnos.
También podemos aprender
cómo funcionan las cosas,
cómo se inventan los objetos
que usamos todos los días
y cómo cuidar el mundo
que nos rodea.
Cuando leemos,
el libro y el lector
se vuelven compañeros:
cada historia se imagina
de un modo distinto
en cada uno.
Por eso, un mismo libro
nunca es igual
para todas las personas.
Juana decía que los libros
pueden ser nuestros amigos:
nos acompañan,
nos consuelan cuando estamos tristes
y están con nosotros
cuando nos sentimos solos
o incomprendidos.
En la época de Juana,
casi nadie sabía leer
y había muy pocos libros.
Por eso trabajó mucho
para que hubiera escuelas
y bibliotecas para todos.
Tradujo libros,
quiso que los niños aprendieran idiomas
para poder leer en otras lenguas,
y escribió poemas y cuentos
especialmente para ellos,
cuando casi no existían.
Para Juana, leer
no era solo una tarea de la escuela:
era una forma de imaginar,
de conocer
y de aprender a ser libre.
✒︎
Preguntas para pensar
¿Alguna vez pensaste
qué pasaría si no supieras leer?
¿Recordás cuál fue
el primer libro
que te gustó de verdad?
¿Hay algún libro
que sea especial para vos?
¿Por qué?

Para Juana Manso, aprender no tenía que ser aburrido
ni consistir solo en repetir
o memorizar sin entender.
Ella creía que la curiosidad
era el empujón más importante para aprender,
y que aprender podía ser
una verdadera aventura.
Pensaba que se aprende
de muchas maneras:
leyendo, observando,
preguntando, probando
y también equivocándose.
Juana sabía que no todos
aprendemos igual
ni al mismo tiempo.
A algunos nos cuestan más los números,
a otros las letras,
y a otros nos encantan
los experimentos.
Por eso creía que todos los niños
debían tener la oportunidad
de encontrar su propia manera de aprender,
sin sentirse mal,
sin estar “arriba”
ni “abajo” de nadie.
Juana también pensaba
que competir para ser el mejor
no ayuda a aprender.
Cuando el miedo a equivocarse
o la vergüenza de no saber
son más fuertes que la curiosidad,
el aprendizaje se achica.
Para ella, aprender
no era ganar ni perder,
sino entender, crecer
y animarse a seguir intentando.
También pensaba que,
como el mundo cambia
todo el tiempo,
la escuela no podía enseñar
siempre de la misma forma.
Por eso buscaba caminos nuevos
y hacía cosas distintas,
para que los niños disfrutaran
y tuvieran siempre
ganas de aprender.
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Preguntas para pensar
¿Qué te gusta más:
mirar, probar, comparar
o preguntar?
¿Alguna vez sentiste que aprender era una forma de jugar?
¿Te pasó alguna vez
sentir miedo de equivocarte
o vergüenza de no saber?

En la época de Juana Manso,
muchas escuelas eran tristes
y muy serias.
Había castigos
y se aprendía con miedo.
A Juana eso no le gustaba.
Ella imaginaba aulas alegres,
luminosas y limpias,
donde los chicos
se sintieran a gusto
y se despertara su imaginación.
Quería que pudieran sentirse libres:
moverse, preguntar,
cantar, bailar
y decir lo que pensaban
sin temor.
Para Juana, los maestros
eran muy importantes.
Creía que, con paciencia y cariño,
debían escuchar
y acompañar a cada niño,
ayudarlos a crecer sanos,
seguros y felices.
Pensaba también
que los maestros debían enseñar,
sobre todo, con el ejemplo.
Creía que debían
seguir estudiando
y estar dispuestos a cambiar,
y no repetir siempre lo mismo.
También fue una de las primeras
en defender los recreos
y luchar por la eliminación
de los castigos en la escuela.
Juana creía que la escuela
debía ser un lugar cuidado,
donde los niños
se sintieran respetados
y felices de estar.
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Preguntas para pensar
¿Cómo te gusta que sea un aula
para sentirte bien
y con ganas de aprender?
¿Qué pasa cuando un maestro te escucha
y te toma en serio?
¿En qué momentos
te animás más
a preguntar
o a decir lo que pensás?
¿Te pasó alguna vez
querer mucho a un maestro
y recordarlo con cariño?

Para Juana Manso, lo más importante en la vida
era poder ser una persona valiosa,
sincera
y con buen corazón.
De nada sirve saber mucho
si no nos cuidamos
y respetamos, a nosotros
y a los demás.
La escuela es un lugar
donde aprendemos a conocernos
y a vivir junto a otros.
Allí aprendemos a escuchar
y a entender que todos somos diferentes,
y que todos merecemos
tener un trato justo.
También aprendemos a no hacer a los demás
lo que no nos gusta
que nos hagan.
En la escuela hacemos amigos,
aprendemos a ayudar
y a dejarnos ayudar,
a compartir ilusiones, sueños
y también tristezas.
Aprendemos a equivocarnos
sin enojarnos,
a tener paciencia
y a esperar nuestro turno.
A decir lo que no nos gusta
con respeto,
y a callar
cuando es necesario.
Juana pensaba que las normas
están hechas para ayudarnos,
y que, si no las respetamos
todos por igual,
no hay justicia
y no podremos convivir
ni crecer en libertad.
Preguntas para pensar
¿Qué cosas podés hacer
para que tus amigos
se sientan bien?
Si tu aula fuera un lugar feliz,
¿qué te gustaría que pasara ahí
todos los días?
¿Qué cosas buenas pueden pasar
cuando nos cuidamos
y nos ayudamos
entre todos?

Para Juana Manso, la familia era muy importante.
Ella pensaba que las primeras cosas que aprendemos las recibimos en casa.
Cómo nos cuidan, cómo nos hablan, cómo nos escuchan
y cómo nos guían con amor
es fundamental para crecer.
Por eso trabajó sin descanso para que las mujeres pudieran estudiar.
Creía que las mamás —junto con los papás— tenían una tarea enorme:
acompañar y educar a sus hijos.
También pensaba que los niños debían ir a la escuela desde muy pequeños,
para ayudar a las familias en esa etapa tan importante.
Por eso creó el primer Jardín de Infantes en la ciudad de Buenos Aires.
Para Juana, la escuela y la familia debían trabajar juntas.
Las familias pueden opinar, dar ideas, conocer la escuela,
respetar a los maestros y acompañar con entusiasmo.
Y los maestros también deben escuchar a las familias,
para poder guiar mejor a sus alumnos.
La escuela es de todos.
Y cuando es pública, la sostenemos entre todos.
Por eso debe ser buena, cuidada y querida.
Porque un país con buenas escuelas puede crecer y tener un futuro mejor.
✒︎
Para seguir pensando
¿Cómo te gusta que tu familia te acompañe cuando aprendés algo nuevo?
¿Qué cosas pueden hacer juntos la familia y la escuela para que los chicos crezcan felices y aprendan mejor?
¿Qué es lo más importante que aprendiste en tu casa hasta hoy?

(Dibujo de Benjamín Cabrera)
Valorar las diferencias es reconocer que cada persona tiene su propia manera de aprender, de sentir y de estar en el mundo, y que esa singularidad no debe corregirse, sino ser comprendida y acompañada.
Juana luchó para que todos los niños recibieran una buena educación
y pudieran crecer con alegría.
Cuando estuvo en Estados Unidos, visitó escuelas para niños ciegos y sordos.
Estaba convencida de que las diferencias no son algo malo.
Por el contrario, son lo que más embellece el mundo.
Todos somos distintos
y merecemos un trato respetuoso.
Somos flores diferentes de un mismo jardín.
✒︎

(Dibujo de Sofía M.D.B, Santiago del Estero)
Juana escribía para pensar.
Para entender mejor lo que sentía.
Para guardar ideas…
y a veces, simplemente, para no estar sola.
Las palabras pueden ayudarnos a mirar el mundo de otra manera.
Otras veces solo están ahí, en silencio.
Este es un lugar para vos.
Para una idea, una pregunta, algo que quieras recordar… inventar, dibujar,
o algo que sentís y todavía no sabés cómo decir.
Podés imaginar cómo te gustaría aprender,
como soñaba Juana.
Listar las cosas que más y menos te gustan de la escuela.
Este es tu espacio para pensar cómo sería tu escuela soñada.
Pequeñas puertas
Me gustaría que en la escuela…
Aprender sería más lindo si…
Imagino una escuela donde…
Juana Manso pensaba que aprender no es solo saber cosas,
sino entender para qué nos sirven.
Aprender puede ayudarnos a:
• conocernos
• tomar decisiones
• cuidarnos
• relacionarnos con otros
• encontrar nuestro lugar en el mundo
Conversen:
• ¿Qué cosas aprendieron que usan todos los días?
• ¿Hay algo que hayan aprendido fuera de la escuela?
• ¿Para qué creen que sirve aprender?
• ¿Aprender puede ayudar a vivir mejor? ¿Por qué?
Aprender en la vida cotidiana
Observen durante el día:
• cosas que saben hacer
• cosas que aprendieron con otros
• cosas que aprendieron solos
Pueden hacer una lista o registro:
• en casa
• en la escuela
• con amigos
• en juegos
Luego conversen:
• ¿Todo se aprende en la escuela?
• ¿Quiénes nos enseñan?
Saber y usar lo que sabemos
Elijan algo que sepan hacer, por ejemplo:
• leer
• escribir
• cocinar
• jugar
• ayudar a alguien
Piensen:
• ¿Para qué sirve eso que sé?
• ¿A quién puede ayudar?
Reflexionar que aprender también es poder hacer algo con lo que sabemos.
Lo que aprendí
Proponer una expresión libre:
• dibujar
• escribir
• representar
• contar
Algo que hayan aprendido y que sea importante para ustedes.
Puede ser:
• algo pequeño
• algo cotidiano
• algo que les haya cambiado
Aprender con otros
Realicen una actividad en grupo en la que cada uno aporte algo:
• enseñar un juego
• mostrar algo que sabe hacer
• ayudar a otro
Luego observen:
• ¿Qué pasó cuando compartieron lo que sabían?
• ¿Cómo se sintieron?
Cierre
Aprender no es solo saber cosas.
Es entender el mundo,
conocerse
y poder elegir.
Aprender también es compartir,
ayudar
y crecer con otros.
Para Juana, aprender era una forma de ser libre.
Compartir experiencias de lectura.
Reconocer que leer permite aprender, imaginar, acompañarse
y conocer el mundo de muchas maneras.
Los libros y nosotros
Observen distintos tipos de libros:
• cuentos
• poesías
• libros informativos
Exploren:
• cómo están escritos
• si tienen imágenes
• qué tipo de historias cuentan
Reconocer que cada lector imagina y comprende de manera diferente.
Leer en otros tiempos
Investigar cómo era la lectura en la época de Juana:
• cómo se enseñaba a leer
• qué libros existían
• quiénes podían acceder a ellos
Valorar la importancia de la escuela y de las bibliotecas.
Leer y crear
Elijan un texto breve y:
• léanlo en voz alta
• escúchenlo
• imaginen las escenas
Luego exprésenlo:
• con un dibujo
• con el cuerpo
• con una pequeña representación
Un libro especial
Elijan un libro o una historia significativa.
Expresen:
• qué lo hace especial
• qué emociones genera
• qué imágenes despierta
Cierre
Leer es una forma de conocer, imaginar y aprender.
También es una manera de estar acompañado.
Reconocer que no todos aprendemos de la misma manera
ni al mismo tiempo.
Compartir distintas formas de aprender:
mirar, preguntar, probar, equivocarse.
Valorar la curiosidad como motor del aprendizaje.
Distintas maneras de aprender
Realicen una misma actividad con distintas propuestas:
• observar
• experimentar
• hacer preguntas
• probar soluciones
Comparen los distintos caminos que aparecen.
Aprender probando
Propongan una situación sencilla para resolver:
• construir
• ordenar
• descubrir
Permitir intentar varias veces,
equivocarse y volver a probar.
Reconocer el error como parte del aprendizaje.
Aprender jugando
Realicen una actividad lúdica:
• un juego
• una exploración
• una creación
Observar cómo aparece el aprendizaje en la acción.
Mi manera de aprender
Expresar libremente:
• cómo le gusta aprender a cada uno
• qué le resulta más fácil
• qué le cuesta
A través de:
• dibujo
• movimiento
• palabra
Cierre
Aprender es probar,
equivocarse,
volver a intentar.
Cada persona encuentra su manera.
Reconocer que el aula es un espacio donde se aprende mejor
cuando hay respeto, confianza y alegría.
Valorar el vínculo con los maestros
como parte fundamental del aprendizaje.
El aula que habitamos
Observen el aula:
• cómo es el espacio
• cómo se trabaja
• cómo se sienten al estar allí
Reconocer qué cosas ayudan a aprender mejor.
Enseñar y acompañar
Observen situaciones de enseñanza:
• cuándo el docente explica
• cuándo escucha
• cuándo acompaña
Reconocer distintas formas de enseñar.
Propuestas
Encuentro en ronda
Comenzar el día en ronda:
• cada uno puede decir algo breve
• cómo llega
• algo que quiera compartir
Genera un clima de confianza y escucha.
El aula que queremos
Construir entre todos un reglamento propio:
• qué necesitamos para estar bien
• cómo queremos tratarnos
• qué no queremos que pase
Escribirlo y tenerlo visible.
No impuesto, sino construido.
Momentos de calma y de movimiento
Proponer distintos momentos en la jornada:
• silencio y quietud
• respiración
• escuchar un sonido
• moverse con el cuerpo
Reconocer que aprender también necesita regular la energía.
Música compartida
Elegir entre todos una música para distintos momentos del día:
• al empezar
• al trabajar
• al cerrar
Crea identidad y pertenencia.
Escenas del aula
Representen situaciones:
• un aula donde se aprende con interés
• un aula donde hay miedo o silencio
Comparen las sensaciones que generan.
El aula que imaginamos
Expresen cómo sería un aula donde se aprende mejor:
• dibujar
• escribir
• representar
Cierre
Aprender necesita confianza,
respeto
y alegría.
Reconocer que en la escuela se aprende a vivir con otros.
Valorar el respeto, el cuidado y la ayuda mutua.
Convivir
Observen situaciones cotidianas:
• cómo nos tratamos
• cómo resolvemos conflictos
• cómo nos ayudamos
Reconocer qué favorece la convivencia.
Normas y acuerdos
Identifiquen normas del aula.
Reflexionar cómo ayudan a convivir mejor
cuando se cumplen entre todos.
Propuestas
Círculo de diálogo
Un espacio regular para hablar sobre:
• lo que está bien
• lo que molesta
• lo que se puede mejorar
Puede ser:
• círculo de amistad
• círculo de reclamos
Resolver conflictos
Elegir (por turnos):
• uno o dos compañeros mediadores
Su función:
• escuchar
• ayudar a hablar
• buscar acuerdos
No es castigo, sino resolución compartida.
Registro de buenas acciones
Crear un cuaderno o mural donde se registren:
• gestos de ayuda
• actitudes de cuidado
• acciones solidarias
Pone en valor lo positivo.
Situaciones para pensar
Proponer pequeñas escenas:
• alguien interrumpe
• alguien no escucha
• alguien queda afuera
Actuar y buscar soluciones entre todos.
Entre todos
Realicen una actividad grupal:
• juego
• creación
• trabajo compartido
Observar cómo cada uno aporta.
Cuidarnos
Expresen situaciones donde aparece:
• el cuidado
• la ayuda
• el respeto
Cierre
Aprender juntos
también es aprender a convivir.
Conversar y pensar
Reconocer que el aprendizaje comienza en la familia
y continúa en la escuela.
Valorar el acompañamiento y el cuidado.
Aprender en casa
Observen:
• qué se aprende en la familia
• quién enseña
• cómo se acompaña
Reconocer la importancia de esos aprendizajes.
Escuela y familia
Identifiquen formas de relación:
• comunicación
• acompañamiento
• participación
Reconocer que la escuela es un espacio compartido.
Propuestas
Puentes con la casa
Invitar a compartir:
• algo aprendido en la familia
• un saber cotidiano
• una experiencia
Integrar mundos, no separarlos.
Encuentros compartidos
Organizar momentos en los que participen las familias:
• lectura
• juegos
• actividades simples
La escuela como espacio abierto.
Miradas que se suman
Proponer que las familias:
• puedan opinar
• acerquen ideas
• compartan experiencias
Enriquecer la mirada sobre los chicos.
Lo que aprendí en casa
Expresen:
• algo importante aprendido en la familia
Acompañar
Representen situaciones donde:
• la familia acompaña
• la escuela acompaña
Cierre
Aprender es un camino compartido
entre la familia y la escuela.
En el mundo que nos rodea hay una gran diversidad:
las plantas, los animales y los minerales
tienen formas, colores y características diferentes.
Sin embargo, todos forman parte de la naturaleza.
También entre las personas ocurre lo mismo:
cada uno tiene su manera de ser, de sentir y de aprender.
Conversen:
• ¿Encontraron alguna vez dos cosas exactamente iguales en la naturaleza?
• ¿En qué cosas sienten que son distintos a otros?
• ¿Hay cosas que a ustedes les resultan fáciles y a otros no?
• ¿Cómo les gusta que los traten cuando algo les cuesta?
Explorar y comparar
Observen elementos de la naturaleza:
• hojas
• piedras
• flores
• semillas
Pueden:
• mirar con atención
• tocar
• oler
• comparar
Luego conversen:
• ¿En qué se parecen?
• ¿En qué son diferentes?
Intenten agruparlos:
• por color
• por forma
• por tamaño
¿Un mismo objeto puede estar en distintos grupos?
Las cosas que nos ayudan
A veces, las personas necesitan ayuda para:
• ver mejor
• escuchar
• moverse
• comunicarse
Busquen ejemplos de objetos o formas que ayudan:
• anteojos
• bastones
• sillas de ruedas
• rampas
• espacios accesibles
Conversen:
• ¿Por qué son importantes estas ayudas?
• ¿Qué pasaría si no existieran?
Probar de otra manera
Realicen una actividad sencilla cambiando la forma habitual:
• dibujar con la mano no habitual
• recorrer un espacio con los ojos cerrados
• comunicarse sin hablar
Luego compartan:
• ¿Cómo se sintieron?
• ¿Qué les resultó difícil?
• ¿Qué los ayudó?
Crear en conjunto
Realicen una producción grupal:
• un mural
• un collage
• una escena
• una creación con materiales
Cada uno puede participar a su manera.
Observen el resultado:
• ¿Todas las partes son iguales?
• ¿Qué aporta cada uno?
Cierre
En la naturaleza, nada es exactamente igual.
Y entre las personas tampoco.
Las diferencias no son un problema:
forman parte de la vida.
Cuando el entorno se adapta
y las personas se ayudan entre sí,
todos pueden participar.
La comunidad somos todos.